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domingo, 13 de noviembre de 2022

La cultura del azoramiento

 



 

En un ensayo publicado en 1930[i], Sigmund Freud se plantea indagar la tensión que existe entre las personas y la sociedad en la que viven. En efecto, si bien la cultura es un enorme paraguas que protege a los individuos de montones de peligros, es al mismo tiempo una gran maquinaria de represión de los instintos pulsionales, primitivos. Hacia el final, Freud reconoce que no parece haber solución a este conflicto.

Dicha tensión se hace visible todo el tiempo en las noticias, por un lado, y en la literatura y otras artes por el otro. En efecto, a diario leemos informaciones de crímenes de la más diversa índole, algunos ciertamente aberrantes. Y en estos días proliferan las opciones para leer o mirar obras de ficción basadas en hechos reales que tienen como trasfondo crímenes atroces cometidos por individuos que han sido sometidos, a su vez, a maltrato familiar, escolar, raciales y tantos otros.

 Parece apresurado concluir que esta situación no tiene remedio, que hay un determinismo psico biológico en la humanidad que le impediría evitar caer una y otra vez en semejantes atrocidades. Es muy factible que la educación en el respeto y la discusión puedan provocar cambios culturales. Eso sí, es mucho más fácil caer en la tentación e intentar imponer un punto de vista por la fuerza. Las autocracias y las democracias con fuerte inclinación a la derecha imponen el miedo por medio de la represión sistemática a las protestas sociales, vengan de donde vengan.

Ahora bien, a casi un siglo del escrito de Freud, llama poderosamente la atención la insistencia de cierto periodismo que no deja de indignarse toda vez que ocurre algo horrible. No es que esté mal, la cuestión es que funciona como un mecanismo repetido hasta el hartazgo. Al final del día, se han dedicado horas a mostrar el ensañamiento y la brutalidad del crimen de moda. Y ocurrirá lo mismo con el siguiente. Luego, habrá programas de debate de estos hechos que discutirán acaloradamente horas y días sin llegar a propuesta alguna. Así las cosas, la noticia es siempre la misma. Cambiarán la víctima y el victimario, nada más. Pero esto ocurre, al menos, desde que existe el periodismo (ver Adivinanza y medios) Entonces, ¿cómo se explica que esta actuación ocurra cada vez? No parece haber más explicación que el dinero: en tanto hay quien consuma las noticias, las acciones tendientes a modificar eso que las produce no se llevarán adelante. Así, vemos cómo cada vez es menor la inversión en educación y mayores los esfuerzos de las compañías por precarizar a los trabajadores.

Pero volviendo al tema de la sorpresa frente a lo que no lo es, una de las últimas formas visibles de esta ideología del azoramiento, por así decir, es el ambientalismo radicalizado que declama que la COP 27 que tiene lugar en Egipto en Noviembre 2022 “ya fracasó”. Lo saben desde antes, porque hace diez años como mínimo que están protestando por lo mismo. Entonces, nos parece, que así como ellos denuncian el “green-washing” [ii], decimos que esas protestas masivas sin propuesta son “rage-washing” [iii]

Así las cosas, no dejamos de preguntarnos cómo se haría para discutir un nuevo modelo de sociedad. Esta era de las protestas masivas (tanto por la cantidad de marchas de protesta como del número de participantes) parece haber llegado a la creencia de que ese hecho catártico es un fin en sí mismo. Falta, a nuestro juicio, el momento de reflexión, discusión y diseño de un plan estratégico para llevar adelante un nuevo orden social alternativo al modelo capitalista-patriarcal-represor que caracteriza a, por lo menos, los últimos dos siglos. Coincidimos con Jorge Alemán [iv] en que

Podría pasar que de un día para otro hubiera una cuestión disruptiva, un surgimiento de algo muy potente en las calles. Pero luego plasmar eso en un proyecto que organice de nuevo a la sociedad bajo una lógica distinta a la del capitalismo se ha vuelto difícil, aun habiéndose extendido en muchos sectores la idea de que el capitalismo marcha hacia una destrucción del medio ambiente, de la vida y de los lazos sociales”.

Por todo esto es que resulta imperioso salir del modelo. Entendemos que no hay ejemplos de culturas que hayan ido hacia atrás en la escala evolutiva del progreso, y no es que estemos francamente en contra del progreso, sino que decimos que es necesario detener la velocidad con que se buscan las ganancias, motivo principal del extractivismo, del consumo desenfrenado, de que cada vez haya más emisiones de GEI.

La clave del éxito del modelo capitalista-patriarcal-represor está en haber creado al individuo como sujeto social, esto es, yo contra el mundo. Al ser las personas meras consumidoras, dependen exclusivamente de su fuerza de trabajo. Y si se quedan sin empleo no tienen manera de subsistir porque han perdido la capacidad de producir. Como bien dice Umberto Eco[v], las personas van a las ferias a ver todo lo que pueden consumir, pero a nadie se le ocurre mirar los bienes de producción, que están reservados a unos pocos.

En consecuencia, los enormes e innegables avances tecnológicos de la humanidad en los últimos cien años (pensar que el primer vuelo de pasajeros entre América y Europa es de octubre de 1958) no han redundado en un mayor bienestar de los humanos en sus culturas. Bien al contrario, los discursos de odio, las cancelaciones y divisiones que parecen irreconciliables florecen día a día fruto de la manipulación de las emociones que se hace fundamentalmente a través de las llamadas redes “sociales”, que se encargan de inflamar los ánimos de aquellos quienes leemos publicaciones a favor o en contra de las personas que nos gustan o disgustan. Generando así lo que en Argentina se conoce como “grieta”. Esto que hasta hace unos años parecía privativo de los estadios de fútbol, hoy se hace presente en casi cualquier ámbito donde dos “equipos rivales” se encuentren.

La gran pregunta que nos hacemos desde hace ya varios años es cuál es el ámbito para discutir e implementar y finalmente hacer efectivos esos cambios, en tanto que la inmediatez que promueven las aplicaciones que solucionan todos los problemas hacen que el pensar el trabajo para generaciones venideras sea casi imposible. Porque por si algo faltaba, el terror que nos acucia a partir de las catástrofes que traerá el cambio climático hace que muchos pongan en duda la efectividad de acciones a largo plazo si en muy pocos años todo estallará por los aires.

Pero a no desesperar, ahí está Elon Musk, el muchacho de la empresa de sexo en el espacio (¿qué otra cosa quiere decir Space-X, si no?) que se propone conquistar el planeta Marte, por caso, y debe tener sueños húmedos al pensar a cuánto podrá vender el m2 de un terrenito en el planeta rojo de 8,66 x 12 m más el costo del pasaje y el flete para llevarte la mudanza. 

 

Fernando

Noviembre, 2022 



[i] Freud, Sigmund; El malestar en la cultura; Ediciones Akal; Madrid; 2017

[ii] El greenwashing consiste en orientar la imagen de marketing de una organización o una empresa hacia un posicionamiento ecológico mientras que sus acciones van en contra del medio ambiente. Esa "comunicación verde" no siempre significa que la empresa sea más respetuosa con el medio ambiente ni que haya adquirido un compromiso medioambiental. Así, el greenwashing se define como una comunicación abusiva y engañosa.. Por ejemplo: cerrar una usina a carbón y comprar electricidad generada con usinas de carbón a terceros países: es decir, el país que utiliza esa energía no emite gases, pero los emite el país al que le compra la electricidad

[iii] Que podemos decir que vendría a ser quedar con la conciencia limpia porque ellos advirtieron que nos íbamos a morir todos pero cuando llega la hora de sentarse a una mesa de negociación y hacer propuestas, dicen que es la sociedad la que debe definir sus metas

[iv] Completamos la cita: “Aparte de que hay un problema añadido y es que en ese horizonte que antes tenía la izquierda estaba la revolución y ahora la salida del capitalismo se ha vuelto harto problemática. Uno lo puede caracterizar, lo puede describir, puede mostrar todos los artefactos y dispositivos que hacen funcionar al capitalismo, ahora cuando se tiene que pensar en la salida, el tema es que uno necesita una temporalidad. En los ‘70 no queríamos discutir las tasas de beneficios sino las relaciones sociales de producción que había que transformar. Ahora se discuten las tasas de beneficio y que tiene que haber una distribución del ingreso distinta, que es hasta donde más se puede llegar. Pero nada de eso encarna una solución inmediata. Una transformación seria del capitalismo que no implicara una lógica sacrificial --porque uno no va a ir a disparar contra Amazon o contra Google-- exigiría una transformación civilizatoria. Podría pasar que de un día para otro hubiera una cuestión disruptiva, un surgimiento de algo muy potente en las calles. Pero luego plasmar eso en un proyecto que organice de nuevo a la sociedad bajo una lógica distinta a la del capitalismo se ha vuelto difícil, aun habiéndose extendido en muchos sectores la idea de que el capitalismo marcha hacia una destrucción del medio ambiente, de la vida y de los lazos sociales.”

Entrevista en Página12. Última versión consultada: https://www.pagina12.com.ar/495233-jorge-aleman-la-izquierda-se-ha-vuelto-un-poco-paliativa

 

[v]  Al finalizar su recorrido, el visitante común cree haber elegido. Desea los objetos hermosos, accesibles y no acumulables y rechaza los objetos feos y acumulables (pero inaccesibles). En realidad, no ha elegido: sólo ha aceptado ser un consumidor de bienes de consumo, ya que no puede ser propietario de medios de producción. Pero se siente contento. Mañana trabajará más para poder comprar, un día, sillones y heladeras. Trabajará en un torno que no es suyo porque él (la feria se lo ha dicho) no lo quiere”.

Eco, Umberto; “Dos familias de objetos”; en La estrategia de la ilusión; Lumen-De la Flor; Buenos Aires; 1988

jueves, 3 de noviembre de 2022

De pronto, la noche


 


De pronto, así como la noche, la aflicción se va. Queda en su lugar una especie de dureza, un callo, una cicatriz quizás. Me doy cuenta de que ya no tengo ese pesar profundo, seguido siempre de un llanto incontrolable. Hay ahí ahora una pena, sí, pero por mirar la ausencia y no sentir más que un vago momento de melancolía. Eso es todo lo que queda de un sufrimiento espantoso.

Es martes, pero podría ser lunes y hasta jueves o sábado, da igual. Hay una sensación de no saber bien para dónde voy, qué quiero hacer. Tengo algunos textos que revisar, pero no tengo ganas. Leo un poco. Veo algunas series.

Hay ahí ahora un vacío, espacios en blanco que hay que llenar con las formas correctas de los verbos que están entre paréntesis. Conjugar el verbo duelar en distintos tiempos. Yo duelo, vos duelás, él duela, ella está muerta. ¿Muere el dolor, acaso? ¿Es esa pena apenas que hay ahí ahora un dolor? ¿Se puede olvidar el dolor?

All hallow’s eve parece ser la expresión que dio origen a Halloween, cuando una antigua costumbre celta se mezcló con las imposiciones cristianas que, cuándo no, anduvieron por ahí conquistando y masacrando: con el imperio romano, primero, los españoles, especialmente, después. Como sea, Halloween y el día de los muertos se parecen un poco, sin ser exactamente iguales. Bradbury tiene un libro hermoso, The Halloween tree, que cuenta un poco de la historia de los humanos y la muerte. Es que el modelo yanqui parece tener más prestigio que el mexicano. ¿Qué celebrarían los pueblos nativos de América? En el noroeste argentino, en la región de Cuyo, hay rituales que tienen que ver con el Diablo y la muerte: cada año, se desentierra al Diablo por tres días, y después se lo vuelve a su lugar, para poder seguir viviendo. Los japoneses, coreanos, chinos, tienen altares para los muertos, y un día al año les ponen ofrendas y fotos y luces para que encuentren el camino de vuelta y tenerlos un ratito aunque más no sea.

Por estos días se revolucionó la escena cinematográfica con la película Argentina, 1985. Más acá o más allá de cualquier crítica específica, tiene el valor de recuperar la memoria de los desaparecidos, tiene esa valentía que tanto hace falta para salir a reclamar y pensar que no todo está perdido, que si se pudo en ese entonces, tanto más se debe poder ahora, que hay una consciencia fuerte sobre el asunto.

Todos muertos, todos muertos

Todos los sueños que tuvimos

Y me pregunto por qué sigo viviendo

Todos muertos, todos muertos

Y solo estoy a salvo

Mi mitad más dulce en su lugar

Todos muertos y desaparecidos

Todos muertos

Eso, más o menos, dice la canción “All dead”, del grupo británico de rock Queen, que tanto puede hacer referencia a la dictadura como al dolor que siento por no tener ya ese dolor insoportable porque ella está muerta, muerta.

 

 Fernando

Noviembre, 2022

 

martes, 1 de noviembre de 2022

No puedo estar por tí


 Muchas veces ocurre que las traducciones no se ajustan a la lengua que hablamos habitualmente porque están hechas en otros países, y apuntan a la lengua del traductor/a. Esto puede resultar molesto pero, como suele decirse, es lo que hay. Basta con leer ustedes donde dice vosotros y listo.

Sin embargo, algunas traducciones suelen ser demasiado imaginativas o bien escuetas en exceso. Decíamos en el artículo Subtítulos: la otra historia, que podía resultar hasta gracioso.

La película Todo lo que se olvida en un instante, del director Richard Shpuntoff, neoyorquino afincado en Buenos Aires, trabaja precisamente sobre la traducción de los subtítulos, que en su película no se siguen con lo que se dice. Pero no por traducir brevemente, sino porque no coincide para nada. Incluso la voz en off a veces está en inglés, otras en castellano, a veces se mezcla.

Sin embargo, la pregunta que nos moviliza hoy es ¿qué habrá querido decir el/la traductor/a? Algunas veces, si la traducción viene del inglés podemos tener una referencia. Si dice "casualidades" por "casualties" nos podemos imaginar el original.

Pero cuando la traducción es de idiomas que desconocemos por completo, quedamos a merced de la capacidad profesional de quien traduce. La imagen que acompaña el artículo es de un libro que fue escrito en japonés. Cuando esto pasa, lo que leemos, más que nada, es la trama, porque no podemos juzgar la capacidad del escritor ya que no tenemos idea de su lengua. Pero nos queda la duda acerca de la traducción.

¿Qué quiere decir "ahora no puedo estar por tí"? O "Me sabe mal" referido a que tiene una llamada. 

No hay caso, por más que intentamos, no es posible saber qué quiso traducir. Hubiera estado mejor dejarlo en japonés, ¿nocierto?


Fernando

Noviembre, MMXXII

domingo, 30 de octubre de 2022

Es domingo


 

Es domingo, de una primavera ciclotímica que tanto se disfraza de verano tórrido como de invierno feroz o de otoño melancólico, como ese jacarandá que apenas tiene unas hojitas aquí y allá. Es treinta, una fecha que invita al recuerdo. Recuerdo que hace tiempo era festivo, y hoy es tristón.  Por la ausencia que permanece inquebrantable, en un silencio tenaz.

Las ganas de salir de la cama se disuelven en esa lluvia fina que alcanza a divisarse desde la oscuridad del dormitorio. ¿Para qué levantarse? Es domingo y es treinta y habrá que recordar. Mejor leer un rato. Ya habrá tiempo de preparar un mate, disfrutar del silencio del domingo a la mañana, esta vez más quieto que otras, acaso por la lluvia, acaso por la primavera que no se decide, que se prueba todos los trajes que tiene guardados en el ropero, tal vez para no provocar a la tristeza, que de cualquier modo se las ingenia para aparecer a cada momento.

Hoy es treinta. Habría que celebrar.

 

Fernando

Octubre, MMXXII 

domingo, 23 de octubre de 2022

Sunny Sunday


 Hoy

me dsperté tarde y me levanté

más tarde

todavía

no terminé de hacer

las cosas que hago

cada domingo

y que me conducen a

esta hora

y me hacen saber

que hoy

llegaré tarde

a todas partes

 

Fernando

Octubre, MMXXII 

viernes, 21 de octubre de 2022

Te lo traduzco así nomás

 

La canción “Wish you were here” siempre me gustó por ese tono nostálgico pero no exento de fuerza expresiva que la caracteriza: un riff tocado repetidamente al comienzo, como una letanía o campanas dobladas nos ubican dentro de las emociones cercanas a la tristeza.

La canción está inspirada/dedicada a Syd Barrett, líder de PInk Floyd hasta que su mente explotó para convertirse en un diamante loco, y da cuenta del estado de la banda, que extraña horrores a ese que tantas cosas bellas les había dado.

La canción ha sido usada un sinnúmero de veces para decir “te extraño” de una manera más interesante que esas dos lacónicas palabras. Contar lo que hace falta, o nos falta. (En francés o en italiano se usa una expresión similar: Tu me manques / Mi manchi, que también podría ser want, en su acepción de falta, del inglés: I want you, me haces falta).

Y hablando de acepciones, no hace tanto vine a descubrir que “Tell” además de decir significa distinguir, lo que le da un sentido completamente diferente a los versos iniciales “so you think you can tell heaven from hell” (entonces te parece que podés distinguir el cielo del infierno). Esto, que tal vez sea una pavada, me dio una cierta alegría al poder comprender que iba para otro lado esa letra.

Así que ya ves, querido lector desprevenido, siempre estamos a tiempo de aprender algo nuevo.

 

Fernando

Octubre, MMXXII

miércoles, 19 de octubre de 2022

Llamada


Julia se levanta para atender el teléfono. Una voz metálica, que ella no reconoce, le pide que se acerque a la puerta de calle. Julia va. Por la mirilla no ve a nadie. La voz le indica que debe tomar la carta del piso. Julia da un salto cuando ve el sobre deslizarse por debajo de la puerta.

La mano tiembla al levantar la nota. Rasga el sobre. Lee. Da un golpe a la puerta y se sienta en el sillón. Llora desconsoladamente. Se calma pasados unos momentos. Agarra el celular y llama. Se corta. Vuelve a marcar. Nadie atiende.

Vuelve a leer la carta. No ha llegado a la mitad cuando grita, llora, se desespera. Rompe la carta en mil pedazos y se deja caer en el sillón, exhausta.

Después de un tiempo que no puede precisar, se despierta al escuchar truenos y la lluvia que cae a plomo sobre el techo. Julia toma un cuaderno y una lapicera de la mesa ratona. Garrapatea unas líneas con vigor. Se levanta. Agarra el piloto que está en el perchero, se lo pone. La lluvia es menos intensa pero incesante. Abre la puerta de calle y se dispone a salir.

 

 

Fernando

Octubre, MXXII


 

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