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domingo, 29 de mayo de 2022

Subtítulos: la otra historia

 

Imagen: Prime Video
 

   Los títulos de las películas extranjeras, sabemos, tienen traducciones a veces divertidas, otras estrafalarias y, cada tanto, algunas que dan lástima de tan literales. Vienen a la memoria La noche de las narices frías por 101 dalmatians, Un dólar marcado por One silver dollar y Perdidos en Tokio viene a ser Lost in translation  (pueden ver nuestros comentarios aquí: Variaciones de un tema), por citar unas pocas. No se quedan atrás las series, claro: La familia Ingalls (Little house in the prairie), El hombre nuclear (Six million dollar man) o Un servicio muy secreto (Au service de la France) nos ponen frente a la pregunta inevitable: ¿qué toman los traductores de títulos?

   No tenemos respuesta. Las grandes empresas dedicadas a la distribución de películas y series deben tener alguna, pero es domingo, hay sol, tenemos ganas de salir un poco a caminar y no de andar indagando traductores. Sin embargo, antes de salir, no queremos dejar de compartir nuestra inquietud acerca de los subtítulos. No dudamos en decir que preferimos escuchar la lengua original, sea inglés, francés, chino o rumano antes que las traducciones al español, que suelen resultarnos molestas. Por eso, aprovechando que las plataformas de películas y series ofrecen, en gran cantidad de casos, la posibilidad de escuchar el audio original, elegimos los subtítulos. 

   Ahora bien, siendo que algún que otro idioma pescamos, hemos notado varias veces que las traducciones en los subtítulos no se ajustan del todo a lo que dicen los actores. Hijo menor del título, el subtítulo, entonces, quiere emular al mayor y por lo tanto también tiene su interpretación, y además un campo mayor para experimentar, porque el título es apenas una frase, una palabra incluso, lo que limita mucho al traductor imaginativo. Los subtítulos, en cambio, tienen  todo un guión que se puede alterar a gusto y piacere del traductor. Recordamos una película de Woody Allen que consistía, precisamente, en subtitular cosas totalmente opuestas a lo que se veía en escena. La película era china, o japonesa, y estaba en chino o japonés, quién sabe, y si un actor le daba una tremenda paliza a otro y lo dejaba tirado con dos dientes menos y un ojo hinchado, en los subtítulos decía "¡pero qué gusto verte, che, qué alegría!" (1)

   Empecé a ver estos días una serie que se llama Night sky (correctamente traducida como Cielo nocturno), y pasada la sorpresa por la aparición de Julieta Zylberberg, con escenas en lo que suponemos Jujuy, vemos en el capítulo dos toda la furia desatada del diccionario de sinónimos que usa el traductor de subtítulos. 

   Stella (Julieta Zylberberg), recibe una alerta en su celular y entonces sale corriendo a su casa. Entra, revolver en mano, y grita de forma amenazante: ¡Te voy a cagar a tiros! Bueno, la traducción la han visto ya en la imagen que ilustra este artículo. Si bien nos causa gracia, tenemos la capacidad de escuchar la versión original. Mismo así con las lenguas en las que más o menos nos defendemos. Pero tenemos serias dudas acerca de las traducciones de idiomas de los que no cazamos una. ¿Qué diran rusos, chinos y tailandeses, en verdad?

   Estamos pensando en lanzar una nueva teoria conspirativa: nada de lo que dicen los actores es cierto, el verdadero guión está en los subtítulos. Y cuando el mundo se entere, Catch yourself, Katherine!

(1) No estamos seguros de que sea así la traducción. Ni siquiera que diga algo parecido. Pero no vamos a andar investigando cuál era la película y qué traduce exactamente. ¿Para qué tenemos la imaginación, si no?

 

Fernando

Mayo, 20XXII  

1 comentario:

Graciela dijo...

Nadie controla esos trabajos de traducción? Qué raro, deberían revisarlo antes!!

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