Comprar RELACIONES

Comprar RELACIONES

miércoles, 14 de diciembre de 2022

Sin puerto


 

Cuando el 28 de noviembre de 1520, Magallanes empezó a navegar el Pacífico, no habrá imaginado la inmensidad de ese océano, ni que no encontraría tierra firme por los siguientes tres meses.

Sin alimento ni agua suficientes, sin un puerto donde anclar las naves y descansar, sin rumbo cierto pues lo hacían todo por primera vez, esos hombres habrán experimentado la desesperación más cruda.

Sentir, también, la ausencia de la familia, de una charla de sobremesa luego de una ardua jornada de trabajo. Un abrazo y un beso al llegar a casa. De saber que, aunque agotador, el día culminará en un descanso.

Nada de eso. Ni abrazo, ni beso, ni sonrisa, ni una respiración tranquila en la almohada de al lado. Solamente el mar, el viento, el sol abrasador y la lluvia furiosa, día tras día, noche a noche, vaya a saberse hasta cuándo.

 

Fernando

Diciembre, 2022 

lunes, 12 de diciembre de 2022

Autobiografía de Günter Frager - Capítulo 13


 

El pasaje al híper-plasma es un procedimiento conocido como RCP inversa, y que consiste en detener el corazón para, enseguida, volver a la persona a la vida. De este modo se consigue que el cerebro transite los cinco pasos básicos de la experiencia de morir y ser resucitado por RCP directa:

1)    Percepción de separación del cuerpo.

2)    Evaluar la vida.

3)    Percepción de dirigirse a un destino.

4)    Sentir el regreso al cuerpo.

5)    Regreso a un lugar que se siente como el hogar.

Todos los pasos son registrados por medio de lenguaje de ADN para ser almacenados en un servidor que puede conectarse a seres vivos, fundamentalmente a plantas. Para ello, se realiza a la persona una oximetría cerebral que practica una espectroscopía cercana al infrarrojo, y captura todas esas emociones con un EEG portátil apuntado directamente a la frente del paciente.

Esas experiencias, únicas para cada persona, se almacenan en una carpeta individual y luego se transfieren a un tubo de ensayo de 15 cm3 que de ahí en más es la porción de híper-plasma que identifica a ese individuo. Momentos después, el híper-plasma es testeado para que todas las emociones de la muerte, así como el recuento de las experiencias vitales, funcionen correctamente. El cuerpo es desconectado, y la vida física deja de ocurrir. Ahora, soy solamente parte del híper-plasma.

 

Fernando

Diciembre, 2022 

domingo, 11 de diciembre de 2022

Autobiografía de Günter Frager - Capítulo 12


 

Cuando todas las cosas dejaron de ser sostenibles me refugié (¿tenía otra opción?) en esa realidad ficticia que tanto había odiado. Pero debo admitir que el mundo, ahí, dejó de ser amenazante y pude elegir a voluntad con quién compartir mi tiempo, qué libros leer o qué películas mirar, a la vez que formar parte de las tramas. Todo sin salir de mi tubo de ensayo, porque decidí migrar al híper-plasma, que no consume recursos ya casi totalmente agotados.

Pude saber que algunas personas optaron por mantener sus cuerpos, pero el riesgo de un colapso es muy alto, y si fallan los sistemas todo se pierde. Sería desaparecer definitivamente, como la antigua forma de morir.

 

Fernando

Diciembre, 2022 

sábado, 10 de diciembre de 2022

Autobiografía de Günter Frager - Capítulo 11


 

Remember the days at the old schoolyard

We used to laugh a lot

Yusuf Cat Stevens

El vientre de Laura M. es suave y, mirado a contraluz, se nota que está cubierto por una alfombra de pelitos iridiscentes. Me doy vuelta y apoyo la nuca en sus abdominales, aflojo el cuello para que mi cabeza suba y baje al ritmo de su respiración, sístole-diástole, inhalación-exhalación. Ella juega con mi pelo, les hace rulitos, me sopla, se ríe.

¿Te acordás de los recreos que pasamos en el patio de la escuela?, me pregunta. Sí, le digo, nos reíamos mucho, ¿y te acordás que éramos muy simples? Sí, me dice, y tomábamos la leche con tostadas calentitas. Claro, digo, y necesitábamos amor. Oh, sí, me dice, mucho amor, me acuerdo de vos. ¿Vos me querías?, pregunto. Sí, un montón, y sonríe, fuiste mi amor, mi primer amor.

Laura M. me seca unas lágrimas con la punta de la lengua. Después me abraza fuerte, fuerte, para contener mis sollozos. Así un buen rato. Y en esas lágrimas se van las cosas horribles que me están pasando pero también expresan la emoción, la alegría enorme que me da que Laura M. haya aparecido de nuevo en mi vida para salvarme del dolor, como en aquel primer recreo.

 

Fernando

Diciembre, 2022 

viernes, 9 de diciembre de 2022

Autobiografía de Günter Frager - Capítulo 10


 

Tercer encuentro con Voggart – 15 de agosto

Es lunes. Pero es un falso domingo. Como en los verdaderos, los días feriados la calle está silenciosa y vacía. En horas de la mañana es cuando se nota el descanso dominical, y por una vez triunfan el silencio, la calma, cierto placer hedonista del no hacer nada.

Termino de calentar el agua y lleno el termo. De camino a la plaza compro unos bizcochitos. Llevo también dos medialunas. Como lo imaginé, apenas hay algunas personas que caminan o pasean sus perros. Me ubico en una mesa que está alejada de la avenida, más tranquila. Recuerdo que había ahí una calesita. ¿Adónde habrá ido a parar? A la noche, también dormía y sus figuras quedaban ocultas bajo una lona verde. ¡Cuántas tardes habré pasado allí!, recuerdo, procurando sacar la sortija. Hasta que ya fui demasiado grande para que me dejaran subir. Y a mi sobrina siempre la aterrorizó el artefacto giratorio, de modo que ni así pude volver.

El mate está rico, y los bizcochitos de grasa de la panadería El Trigo Limpio son los mejores del mundo, se deshacen en la boca antes de que se los pueda masticar.

Dos manos me tapan los ojos, en el viejo juego d adivinar quién es. Tiro un par de nombres incorrectos para sostener la situación, pero el perfume ya avisó que es Voggart. ¿Te costó, eh?, dice entre risas y se sienta frente a mí. ¿Querés un mate?, ofrezco. Más vale, por eso vine, comenta. ¡Qué depresión!, me indigno, y le alcanzo un amargo. Le ofrezco bizcochitos, y aclaro que son de El Trigo Limpio. No, gracias, no me gustan los de ahí, se deshacen antes de que los puedas masticar. Mirá, comento, y digo que también tengo medialunas. Ah, ¿ves?, esas sí me gustan. Mientras Voggart come

nos masticamos, nos gustamos, nos babeamos

Así un buen rato, en el que

nos contemplamos, nos inflamamos, nos enloquecemos

Hasta que informo que ya no hay agua. En casa hay, asegura, ¿vamos?

y nos desgarramos, nos mordemos, nos asesinamos

resucitamos, nos buscamos, nos refregamos

nos rehuimos, nos evadimos y nos entregamos

[Basado en Poema 12, de Oliverio Girondo]


Fernando

Diciembre, 2022

Entrada destacada

Inteligencia Artificial

¡Hola! Soy el robot, ¿cómo estás? ¿Cómo puedo ayudarte esta mañana? Tengo un sinnúmero de funciones entre las que se pueden contar ayuda fi...